martes, 24 de julio de 2012

Noticias desde Dianra Costa de Marfil, Padre Manuel Grau


Dianra 21 de Julio de 2012

Queridos amigos y hermanos:

Aquí estoy de nuevo después de un largo paréntesis para seguir comunicándome con vosotros y para que, con este intercambio de noticias, nos enriquezcamos en nuestra vida y en nuestra fe.
           
Este tiempo de silencio ha sido debido, primero, a algunos problemas de salud, no graves, que me llevaron a pasar casi dos meses en España, todos ocupados en visitas médicas y en una pequeña intervención quirúrgica. Con pocos de vosotros he podido encontrarme o hablar, pero de muchos de vosotros he sentido la cercanía y la oración. Gracias a Dios, todo fue bien y, hacia finales de Abril, pude volver a Dianra. Justo en este período se interrumpió el servicio de Internet y nos quedamos muy aislados y con dificultad para comunicarnos. Ahora provecho de unos días de pausa fuera de Dianra para dar de nuevo señales de vida.



Este año pastoral recién terminado ha sido intenso, lleno de actividades, cambios de personas y situaciones no programadas que han puesto a prueba nuestra capacidad de acoger todo lo nuevo e imprevisto que nos sucede, incluso los problemas de salud. Verdaderamente, el experimentar la propia fragilidad o sentir la desproporción de nuestras fuerzas, también nos ayuda a crecer. En este momento la comunidad de Dianra la formamos tres misioneros: Mateo, italiano, Ramón, español y yo.

La misión no es siempre un camino de éxitos, la respuesta que nosotros esperaríamos no se encuentra siempre, según nuestros esquemas. Una adhesión religiosa mezclada con motivos humanos, es muy frecuente: búsqueda de ayuda material, de curación, de paz interior, todo puede ser camino hacia la fe que salva y libera. Una adhesión convencida de fe, que compromete la vida es más difícil, pero, gracias a Dios, no faltan entre nuestra gente testimonios de fe como los que hacían exclamar a Jesús: “¡Mujer, que grande es tu fe!” (Mt 15,28). La misión nos hace experimentar siguiendo a Jesús, sus mismos sentimientos: la alegría y la alabanza por la fe de los sencillos (cf Lc 10,21), la compasión por las masas cansadas y abandonadas como ovejas sin pastor (cf Mt 9,36) o también el asombro por la falta de fe y la búsqueda de signos para creer (cf Mc 6,5-6. 8,11-12). Todos esos sentimientos se mezclan en el día a día de una misión que nos pone sobre los pasos de Jesús y que nos obliga a estar siempre vigilantes. También nuestras iniciativas de promoción humana y social tienen por parte nuestra y en la respuesta de la gente, esa doble cara que pone de manifiesto el deseo de soluciones fáciles y sin esfuerzo o el camino serio para crecer y cambiar las propias condiciones de vida. No nos faltan ejemplos de respuestas, por ejemplo en la alfabetización, entre personas de fe musulmana o que siguen la religión tradicional, que superan con mucho la de los cristianos.

Con la fiesta patronal de San Pablo Apóstol hemos clausurado el año pastoral y también la celebración de los diez años de nuestra parroquia, con una novedad importante: nuestra parroquia, joven todavía de diez años, va a engendrar una nueva parroquia, que el obispo ha decidido crear para el próximo año pastoral dividiendo en dos  el territorio actual: Dianra Village, dedicada a San Pedro Apóstol y que nosotros, Misioneros de la Consolata, seguiremos atendiendo pastoralmente. En esta celebración hemos agradecido a Dios todo lo que El ha querido realizar con nosotros, con nuestra gente. Hemos recordado a tantas personas que han contribuido dedicando vida, tiempo, salud, ayuda material, oración…..A todos ellos, a todos vosotros, os decimos gracias de todo corazón.

Que el Señor nos permita seguir caminando juntos, estrechando los lazos de nuestra comunión y de nuestra amistad.

Con cariño y agradecimiento

                                         P. Manuel Grau