• INFANCIA MISIONERA 2021


    ¡Somos familia!
  • CONCURSO INFANCIA MISIONERA


    Somos familia. 3, 2, 1, ¡acción!
  • AYUDA A LAS MISIONES


    Colabora con los misioneros españoles

viernes, 22 de enero de 2021

La aportación de España a Infancia Misionera

España ocupa el segundo lugar en el ranking de países que más aportan a Infancia Misionera, gracias a la generosidad de tantos niños y adultos con la Jornada de Infancia Misionera que celebramos este domingo 17 de enero y a lo largo de todo el año. España ha enviado en el último ejercicio 2.162.193,92 euros con destino a 39 países de todo el mundo, desde Angola, Mauritania o Namibia en África, hasta Myanmar, Pakistán o Tailandia, en Asia.

El mecanismo es siempre el mismo y comienza con los donativos a favor de los niños del mundo, una vez sumados las Obras Misionales Pontificias de España informan a la Secretaría Internacional de Infancia Misionera de Roma del dinero disponible, y desde allí se va indicando qué proyectos van a ser financiados desde nuestro país. El dinero se envía a través de las nunciaturas, y cada proyecto cuenta con el aval de los obispos locales. Posteriormente, todos los proyectos deben remitir informes de la ejecución de los mismos.

Son ayudas como la que se envía a Madagascar. En la ciudad de Ambatondrazaka, la hermana Luciana Campoleoni y su comunidad de Pequeñas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús se desviven por ayudar a los niños de la zona. Se trata de proporcionar comidas y medicamentos. Las hermanas tienen un centro de salud, pero también pagan las tasas escolares, la comida y la ropa de los más desfavorecidos. Por eso, año tras año, Infancia Misionera no puede faltar a la citas con los cientos de niños que cuidan estas religiosas. “Quiero agradecer a Infancia Misionera de España por su ayuda”, dice la hermana Luciana. “Sobre todo en este año de epidemia, nos ha servido para apoyar a familias con grandes dificultades tanto en alimentación como en medicinas”.

La Iglesia promueve las actividades de Infancia Misionera en los colegios y en las catequesis de todos los países del mundo. Con ellas, se pretende educar a los niños en la fe y en la solidaridad misionera, y darles un papel activo en la misión de la Iglesia. No se trata de pedir donativos, se busca que la impronta misionera esté en sus vidas. Que aprendan a seguir a Jesús, a acoger a todos los niños que les rodean, sin diferenciar sexo, raza o religión, a ser sensibles a las injusticias que sufren niños en todo el mundo y a ayudarles con pequeños ahorros, oraciones y gestos.

jueves, 21 de enero de 2021

Donde esté la Iglesia que ningún niño se sienta marginado

En la Misa de Infancia Misionera, transmitida online este domingo desde la Delegación de Misiones de Madrid, el director nacional de Obras Misionales Pontificias, José María Calderón, valora la labor de esta Obra Pontificia en el mundo.

“Hoy en el siglo XXI, la Iglesia y Dios”, decía en su homilía, “sigue necesitando de muchos Andréses que acerquen a muchos a Jesús, porque hay mucha gente que vive sin saber que Dios les ama y sin saber que Dios ha venido a salvarles, a redimirles, a darles el amor que Dios tenía reservado para cada uno de nosotros; y a mí me gusta ver como Jesús, al ver que se acerca a Simón Pedro le reconoce enseguida y le dice tú serás Cefas. Y eso le pasa a Dios con cada uno de nosotros, cada uno de nosotros somos únicos e insustituibles para Dios, y para Él, cada uno de nosotros somos importantes, nos conoce por nuestro nombre, nos conoce con nuestras circunstancias concretas, con nuestros dolores, con nuestras alegrías, con nuestros proyectos de vida, con nuestras ilusiones y Él sabe y cuenta con nosotros.

Lo bonito de Pedro es que luego le sigue. A nosotros, el Señor también nos ha llamado: ¿Estamos dispuestos a seguirle, estamos dispuesto nosotros a seguir al Señor? Queridos jóvenes que me veis, aquí hay unos cuantos en esta sala de la Delegación de Misiones, pero por YouTube seguramente haya más gente joven, ¿hay alguno que esté dispuesto a decir como hemos dicho en el Salmo ‘Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad’? ¿Estamos dispuestos a escuchar la voz del Señor y decirle ‘Aquí estoy’ para lo que tú quieras, como tú quieras cuando tú quieras y porque tú quieres; más… y mientras tú quieras, siempre? ¿Estamos dispuestos a dejarnos tocar por Dios y dejar las cosas en sus manos o queremos reservarnos nuestro espacio para nosotros mismos no vaya a ser que alguien me moleste?

Pues queridos amigos, Infancia Misionera es el día en el que nosotros nos damos cuenta cómo el Señor quiere llegar al corazón de todos los niños y niñas del mundo. En muchos territorios que dependen de la Congregación para la Evangelización de los pueblos, los que llamamos nosotros territorios de misión, ahí la Iglesia está haciendo un esfuerzo enorme para qué muchos niños y niñas, jóvenes, adolescentes, puedan conocer a Cristo, puedan encontrarse con Él, y pueden seguirle. Y luego puedan ser en el futuro las vocaciones matrimoniales, sacerdotales, y religiosas que van a evangelizar sus territorios, sus naciones, sus pueblos, sus culturas; y por eso, hoy la Iglesia quiere que nos demos cuenta que tenemos que ser conscientes que la Iglesia quiere llegar a todos los hombres y mujeres, quiere llegar hasta los últimos rincones de la tierra, y así que Cristo sea conocido y amado, pero para eso necesita misioneros, y para eso necesita también de la oración de todos los que estamos aquí, en esta sala donde tenemos la celebración de la Eucaristía, como también de los que estáis escuchando y viendo esta Santa Misa, celebrando está Santa Misa a través de YouTube. Necesita de vuestra oración necesita que le apoyemos, que apoyemos con nuestra oración y nuestro sacrificio ese esfuerzo enorme que la Iglesia está haciendo para que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad.

Seguro que los que ya me conocéis ya me habéis oído hablar de esa frase que le dijo Jesús a la Madre Teresa. La Madre Teresa estaba viviendo en Calcuta, era religiosa irlandesa de la Bienaventurada Virgen María y estaba allí con niñas, entregada, consagrada a Cristo; y el Señor viene o su corazón y le muestra la imagen de multitud de niños harapientos y pobres que hay por Calcuta y que viven en las cuevas de las montañas y le dice: ‘todos estos niños y niñas no me aman, ¿sabes por qué?, porque no me conocen y no me pueden amar, si no me conocen, cómo me van amar; Ve tú y sé mi luz’. Y la Iglesia sigue siendo la luz para tantos niños y niños que necesitan de Cristo, que no le conocen, a los que Dios si les conoce les llama; les conoce por su nombre y sabe su situación.

Daremos un paso más y os diré, en esos territorios de misión muchas veces los niños y niñas que los misioneros se encuentran son niños y niñas que no tienen el afecto y los medios que a nosotros nos parecen tan normales, y por lo tanto, esos misioneros y misioneras se convierten para ellos en su única familia, la familia que es capaz de acogerles y no mirar sus deficiencias, sus limitaciones físicas, psíquicas, mentales, afectivas… sino que les acogen con amor y les tratan de demostrar que su vida tiene que ser cuidada, que son dignos de ser amados, de que son dignos de crecer y de irse haciendo cada vez más responsables de su propia vida. Y esos misioneros y misioneras están haciendo que esos niños y niños pueden tener medios para su formación intelectual, aprendan a leer y a escribir, a sumar y a restar, que vayan creciendo también como personas. Y muchos de esos misioneros y misioneras les están dando los medios para que esos niños no pierden la salud por enfermedades que son complicadas en esos países (y a lo mejor en este país nuestro es una cosa muy habitual), los misioneros y misioneras, la Iglesia como tal, está en aquellos territorios haciendo una labor preciosa, haciendo que los niños y las niñas, los jóvenes, los adolescentes, y también por qué no las mamás, las madres que o bien están embarazadas y pueden perder la vida en el parto, o las madres que acaban de serlo, puedan cuidar a los niños con cierta dignidad y cierta seguridad para que esos niños no se pierdan.

La Iglesia está ahí y sale al paso de esas necesidades y eso es lo que hoy recordamos en la jornada de Infancia Misionera. Como veis en el cartel, ‘Con Jesús a Nazaret somos familia’, la Iglesia es familia, es una familia formada por todos los hijos de Dios, por todos los que hemos sido bautizados en Cristo, por todos los que hemos recibido el don de la fe. Somos todos hermanos, mi familia no se limita a los que el Señor me ha regalado por la sangre sino también a todos los hombres y mujeres que comparten conmigo la vida, la fe, las dificultades para seguir avanzando como cristianos, y que están repartidos por todo el mundo; están viviendo su fe en las situaciones más diversas en Europa, en Asia, en América, en Oceanía, en todas las partes del mundo. 

Somos familia, tenemos un Padre común que se llama Dios nuestro Señor, y un hermano mayor q
ue cuida de cada uno de nosotros que se llama Jesucristo. Tenemos una Madre que es la Virgen Santísima, que es la Madre de Dios, que nos regaló a cada uno nosotros. Por tanto, ‘Con Jesús a Nazaret somos familia’. Como Jesús quiso nacer en una familia, hizo que cada uno de nosotros formáramos parte de su familia. Y sentirnos familia quiere decir, queridos amigos, sentirnos responsables unos de otros, que no me sea indiferente mi hermano. En esto el Papa Francisco insiste muchísimo, la globalización de la indiferencia. No se puede repetir esa frase terrible que aparece en el libro del Génesis cuando Caín mata a su hermano y Dios le pregunta ‘¿Dónde está tu hermano?’ y él le responde ‘Soy yo acaso el guardián de mi hermano’. Sí lo eres, eres el guardián de tu hermano, somos todos guardianes unos de otros, todos nos tenemos que ayudar, todos nos tenemos que defender, todos tenemos que salir al paso de las personas que tengo al lado para hacer las mejores personas, y ayudarles a que crezcan, y eso es lo que es la Iglesia con nosotros y lo que cada uno debe sentir. La responsabilidad de toda la Iglesia, el peso de la Iglesia, no está solamente en manos del Papa Francisco, al que las Obras Misionales Pontificias que celebra esta Jornada tratan de ayudar, la responsabilidad no es del Papa, ni es del obispo, ni de los curas y las monjas, ni de los hombres y mujeres que colaboran en las parroquias en la pastoral, es de todo bautizado. Yo me siento responsable de los demás y yo puedo hacer algo, siempre puedo hacer algo para ayudar a los demás y que los que viven mi fe se sientan también amados y se sientan bien acogidos en la Iglesia.

La jornada de la Infancia Misionera ayuda a más de cuatro millones de niños en todo el mundo; les ayuda con cosas muy prácticas, de enseñanza, de catequesis, de hospitales, de salud, de hospedaje… hay muchos niños que están abandonados. No olvidemos que esa Obra Pontificia es también de todos los cristianos, porque es la obra de la iglesia, la obra de la iglesia que está colaborando para que ningún niño, allí dónde está la Iglesia, se sienta marginado, se sienta en situación de impotencia.

Vamos a pedirle a la Virgen Santísima, que es nuestra Madre en esta gran familia de los hijos de Dios, que nos abra el corazón, que nos dé un corazón católico, universal, grande, en el que quepan todos, y en el que, como en el corazón de María, podamos llenar de paz y de alegría a quienes están con nosotros”.

miércoles, 20 de enero de 2021

La secretaria internacional de Infancia Misionera anima a los niños españoles a seguir ayudando

El pasado domingo, 17 de enero, en España celebramos la Jornada de Infancia Misionera. Desde Roma, Roberta Tremarelli, la máxima responsable de esta Obra Pontificia, envía un mensaje en vídeo a los niños españoles. Les anima a seguir colaborando en la misión de la Iglesia con su oración y sus donativos, y a que la situación del COVID-19 no detenga su misión. Gracias a ellos, se pudo enviar el año pasado desde España 2.162.193,92 €, que se sumaron aun Fondo Universal de Solidaridad en el que colaboran todos los niños del mundo. Las ayudas ‒destinadas a proyectos de educación, salud y evangelización‒ llegaron a más de cuatro millones de niños. 

“Podemos ser misioneros con nuestra contribución, y ayudar al Papa con su misión, también como niños”, explica Roberta Tremarelli en un videomensaje a los niños españoles, de cara a la celebración de la Jornada de este año. “Como en el tiempo del fundador, también hoy hay muchos niños en el mundo que viven situaciones de orfandad y soledad. […] Por eso es importante el trabajo de los misioneros. Y nosotros debemos apoyarles, antes de nada con la oración. Además, hay también niños que viven en países donde es difícil ir a la escuela o ser curados por un médico; y vuestros sacrificios y ofrendas pueden ayudar”.

Tremarelli explica que aunque el COVID ha cambiado muchas actividades que se realizaban normalmente, esta Obra sigue creando lazos entre los niños del mundo. “El bloqueo y los confinamientos no pueden detener nuestra misión, que consiste en rezar y compartir”. 

La secretaria de Infancia Misionera termina agradeciendo a los niños por su generosidad, y a los catequistas y profesores, por promover esta iniciativa dentro de la Pastoral de la infancia, para que los niños “vayan teniendo un corazón cada vez más universal, más abierto al mundo y a las necesidades de los demás”.

   

Cuatro millones de niños ayudados: albinos, acusados de brujería, trabajadores….

Desde 1843, Infancia Misionera implica a los más pequeños en la misión de la Iglesia, y les invita a rezar y colaborar para ayudar a los misioneros en su trabajo con los niños. Más de cuatro millones de niños se beneficiaron el año pasado de estas ayudas, a través de 2.800 proyectos de salud, educación y evangelización.

Proyectos como un Hogar de acogida de niños de la calle en Beira (Mozambique), regentado por los padres Somascos, donde vivió João desde los 5 años, quien ahora acaba de encontrar trabajo tras estudiar un Grado Medio Agropecuario. O el programa para niños albinos de la diócesis de Rutana (Burundi), que permite a Lambert refugiarse en una parroquia y estar seguro frente a los que quieren matarle. O el Centro Don Bosco para niños trabajadores en Davengere (India), que rescató a Sarah del trabajo en una tetería. O como el Hogar de Nazaret en Yendi (Ghana), que acoge a 84 niños acusados de brujería, como Sarah, protagonista del vídeo de Infancia Misionera de este año.
 

¿Cómo pueden los niños unirse desde España a esta Jornada?

Infancia Misionera ofrece varias propuestas para este fin de semana, que pueden realizarse en casa con los más pequeños. En primer lugar, los niños pueden hacer una hucha de cartulina artesana, conocida como “la hucha del compartir”, y meter en ellas sus aportaciones para los niños del mundo.

Además, aún están a tiempo de participar en el VIII Concurso infantil de Infancia Misionera, en el que a través de un vídeo corto pueden contar cómo Jesús está en sus familias.

O pueden jugar al juego de mesa “Missio Quid”, recién editado, en el que pondrán a prueba sus conocimientos misioneros.

Todas estas iniciativas están recogidas en la página web www.infanciamisionera.es
 
Para ver datos económicos y toda la información de la Jornada, consulte el dosier de prensa de la Jornada

Para ver el videomensaje de Roberta Tremarelli, consulte este enlace.

martes, 19 de enero de 2021

Navidades amazónicas: más párrocos, bautizos y villancicos… y virus fuera


Recogemos la noticia que los compañeros del semanario PARAULA publican sobre los Vicariatos  apostólicos del Amazonas peruano 

Desde finales del mes de noviembre la ciudad de Iquitos, uno de los puntos neurálgicos del vicariato de San José del Amazonas, se convertía en noticia. La mayor ciudad del mundo a la que no se puede acceder por carretera, estaba ‘libre’ de coronavirus. Una situación que contrasta con las imágenes que dejó la pandemia en meses anteriores, puesto que sufrió cientos de muertos, colapso hospitalario y el drama de la falta de oxígeno medicinal. Hoy, sin embargo, el virus parece haberse extinguido en la práctica sin que nadie sepa muy bien a qué se ha debido.

“La dirección de Salud de Loreto (región cuya capital es Iquitos) hizo un trabajo de investigación, estratificado, por zonas, por edades, muy bien hecho, donde se encontró que la prevalencia del coronavirus es del 74% en Iquitos. Se ha repetido en meses diferentes, y esa prevalencia se ha repetido. Si es así, quedaría pues tan sólo un 25% de población que no ha padecido la enfermedad y esos ahora son los casos esporádicos que se están dando”, señaló a los medios comunicación Luis Runciman, decano del Colegio Médico de Loreto.

Nuevos párrocos y misioneras

Podríamos decir que este ha sido el mejor regalo de Navidad que han tenido en el vicariato de San José, pero a esto hay que añadir que, al mismo tiempo, el distrito de San Pablo de Loreto y la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Francisco de Orellana, daban la bienvenida a dos nuevos párrocos tan necesarios en la zona.

También, el vicariato recibía con inmensa alegría la incorporación de las hermanas Mariet, Anita, Isa y Vinita, de nacionalidad india, pertenecientes a la Congregación de las Hermanas de la Adoración del Santísimo Sacramento. Es una nueva comunidad religiosa que va a desarrollar su misión en el puesto de Mazan, en el río Napo.

Las hermanas habían permanecido varadas en Lima desde febrero a causa de la cuarentena, tiempo que aprovecharon para estudiar español y adaptarse a Perú. Tres de ellas son profesoras y la cuarta enfermera.


Bautismos

En Requena, el otro vicariato asumido por la diócesis de Valencia, los villancicos han resonado con fuerza en la comunidad parroquial de Flor de Punga. Allí, desde hace años, tienen la tradición de celebrar el festival de canto de Navidad. “En este festival participan los niños y algunos adultos. El objetivo es hacerles presente un regalo con motivo de la Navidad. En vista de que hay muchos niños y los regalos limitados, los participantes reciben un regalo por el hecho mismo de participar en él. Este año, el festival tuvo un perfil diferente, hacerse cercano a su párroco que de encuentra delicado de salud en España. No teniendo otra cosa para ofrecer distinta a la oración y el afecto, desde su pobreza quieren hacerse presente orando y celebrando con Fr.Florencio el don de la vida en el Dios Encarnado”, cuenta a PARAULA, monseñor Juan Oliver, obispo del vicariato apostólico de Requena.

La parroquia de San Antonio de Padua de Requena, tal y como comenzó a hacer al inicio de la pandemia, siguió, en esta época tan señalada, retransmitiendo ‘online’ las celebraciones del día de Navidad y de Año Nuevo.

La parroquia de Contamana , también en el vicariato de Requena y regida por el valenciano José Luis Coll, vivió las Navidades con la alegría de la celebración del Bautismo. “Es Navidad, es tiempo de amar y perdonar, es tiempo también de renacer a una vida nueva; por eso, nuestra parroquia ha querido celebrar el bautismo y junto a casi 50 niños acompañados de sus familias. Hemos celebrado este sacramento que nos abre paso a la vida nueva y nos hace valorarla como un don de Dios que se renueva y fortalece con el agua del bautismo”, explica.

También 15 familias bautizaron a sus hijos en el AA.HH. Zapico Ramos. El mal tiempo casi impidió llegar hasta este lugar alejado de la ciudad. “Con indumentaria en una mano, paraguas en la otra, botas en los pies y gran entusiasmo emprendimos la caminata hasta la capilla ‘Cristo de la Luz’”, comenta el hermano Coll. “El camino era realmente horrible, el lodo se pegaba en nuestras botas y eso volvía aún mas pesado el caminar, pero nos animaba saber que nos esperaban con tanta expectativa”.

Acto simbólico

“Como queremos hacerlo todos los años, nuestras celebraciones son preparadas para vivirlas en comunidad y con sentido.-recuerda el valenciano- Es así que, el pasado 31 de diciembre, para despedir el año que nos dejaba y recibir el año nuevo, quisimos iniciar con un acto simbólico, en él, recordábamos todo lo que nos trajo consigo la pandemia y cómo tuvimos que enfrentarla; sin embargo no todo fue malo, también nos ha revelado muchas cosas que debemos seguir valorando como el amar la vida, tener el sentido de fragilidad, de finitud, de hermandad…”

Visita a mayores

También dedicaron su tiempo a realizar la tradicional visita a los mayores, que este año, por la pandemia no se pudo celebrar en la parroquia, por ello, el grupo samaritano salió en su busca visitando sus hogares y compartiendo con ellos “un momento de diálogo y encuentro como también algo de nuestra pobreza”.

lunes, 18 de enero de 2021

La cruda infancia en países como Ghana: "Niños malnutridos, malformados y obligados a trabajar"

Ayer celebramos la Jornada de Infancia Misionera en España, bajo el lema 'Con Jesús a Nazaret, somos familia'. Obras Misionales Pontificias (OMP) ha presentado este martes vía online esta jornada, en la que han intervenido el director nacional de OMP, José María Calderón, junto a la hermana Therese Stan, religiosa que acoge a niños acusados de brujería en el Hogar Nazaret de Yendi, Ghana, y el obispo de la diócesis de Yendi, Mons. Vincent Sowa Boi-Nai.

Este último ha remarcado que la diócesis de la que es obispo se caracteriza por “ser muy rural, y donde el valor de la familia es muy importante”. Sin embargo, ha lamentado que las dificultades del país hacen difícil que ese concepto de familia sea una realidad.

Mons. Vincent ha distinguido cuatro categorías de niños en Yendi, con el que nos podemos hacer una idea de la realidad que vive la zona: los niños malnutridos; menores con discapacidades físicas o deformidades; niños que crecen en las calles y pequeños necesitados. 



“En el caso de los niños malnutridos, se debe a la incapacidad de las madres de preparar comidas nutritivas para sus hijos. No se les ha enseñado a preparar estos alimentos, y tampoco tienen recursos económicos para cocinarlas. Por eso, estos niños tienen un aspecto pálido y de malnutrición. Tenemos a nuestras hermanas involucradas para trabajar con estas mujeres y enseñarlas a utlizar los alimentos básicos de los que disponen. Les enseñan cómo cultivar frutos, veduras, zanahorias...”, ha precisado el obispo.

En cuanto a los pequeños con discapacidades físicas o deformidades, se debe a la imposibilidad de que las madres puedan ser asistidas en los hospitales durante el embarazo: “A veces toman tipos de medicinas o pastillas que hacen que el desarrollo del bebé sea diferente, derivando en deformaciones físicas”.

También es difícil la situación de los niños que crecen en las calles, al ser abandonados por sus padres al nacer, y que la Iglesia rescata: “Son bebés que son ignorados y abandonados enfrente de las tiendas. A muchos de ellos se les ven pedir limosnas para comprar el pan del día. Están obligados a trabajar también para comer”, lamenta Mons. Vincent.

Para hacer frente a todas estas necesidades, la diócesis de Yendi cuenta con un orfanato donde trabaja, entre otras, la hermana Teresa, que acoge a estos pequeños rescatados: “Son niños que si permanecieran en sus pueblos les matarían, porque en Ghana si un nió nace con algún defecto físico, en la mente de sus ciudadanos es que se trata de un bebé que trae mal augurio a su familia, a trae los malos espíritus. Por eso necesitamos el orfanato para cuidar de estos niños”.

Además, la diócesis trabaja en la creación de escuelas, clínicas y hospitales para cuidar a los pequeños con problemas de salud: “No podemos realizar todo esto sin la ayuda de la OMP.

viernes, 15 de enero de 2021

Papa Francisco: “Gracias a todos los niños y jóvenes que participan en Infancia Misionera”

 El Papa Francisco, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor recordaba la Jornada de Infancia Misionera que en España se celebra este próximo 17 de enero, con un recuerdo para los pequeños misioneros de esta Obra Pontificia, “testigos gozosos de Jesús”.

En su intervención del ángelus el Papa recordó que la Epifanía es “siempre el mismo misterio de la Natividad, pero visto en su dimensión de luz: luz que ilumina a cada hombre”. ¿Cómo se difunde la luz de Cristo en todo lugar y en todo momento? A esta pregunta respondía el Papa Francisco que “tiene su método para difundirse. No lo hace a través de los poderosos medios de los imperios de este mundo, que siempre están buscando dominarlo. No, la luz de Cristo se difunde a través del anuncio del Evangelio. El anuncio, la palabra y el testimonio. Y con el mismo ‘método’ elegido por Dios para venir entre nosotros: la encarnación, es decir, hacerse prójimo del otro, encontrarlo, asumir su realidad y llevar el testimonio de nuestra fe, cada uno. Sólo así la luz de Cristo, que es Amor, puede brillar en quienes lo acogen y atraer a los demás. La luz de Cristo no se extiende solo con palabras, con métodos falsos, empresariales… No, no. Fe, palabra, testimonio: así se amplía la luz de Cristo. La estrella es Cristo, pero también nosotros podemos y debemos ser la estrella, para nuestros hermanos y hermanas, como testigos de los tesoros de infinita bondad y misericordia que el Redentor ofrece gratuitamente a todos. La luz de Cristo no se expande por proselitismo, se expande por el testimonio, por la confesión de la fe. También por el martirio”. 

Añadía que “también nosotros, como los Magos, estamos llamados a dejarnos siempre fascinar, atraer, guiar, iluminar y convertir por Cristo: es el camino de la fe, a través de la oración y la contemplación de las obras de Dios, que continuamente nos llenan de alegría y de asombro, un asombro siempre nuevo. El asombro es siempre el primer paso para avanzar en esta luz”.

En este sentido, recordaba a todos que, “en la fiesta de hoy de la Epifanía, se celebra la Jornada Mundial de la Infancia Misionera, en la que participan muchos niños y jóvenes de todo el mundo. Doy las gracias a cada uno de ellos y los animo a ser testigos gozosos de Jesús, procurando siempre llevar la fraternidad entre sus coetáneos”. Un mensaje que enviaba también a través del tweet del 6 de enero. Esta fraternidad a la que anima el Papa será la que impulse la Jornada de Infancia del próximo 17 de enero en España que lleva como lema “Con Jesús a Nazaret, ¡somos familia!”.







La aportación de España a Infancia Misionera


España ocupa el segundo lugar en el ranking de países que más aportan a Infancia Misionera, gracias a la generosidad de tantos niños y adultos con la Jornada de Infancia Misionera que celebramos este domingo 17 de enero y a lo largo de todo el año. España ha enviado en el último ejercicio 2.162.193,92 euros con destino a 39 países de todo el mundo, desde Angola, Mauritania o Namibia en África, hasta Myanmar, Pakistán o Tailandia, en Asia.


El mecanismo es siempre el mismo y comienza con los donativos a favor de los niños del mundo, una vez sumados las Obras Misionales Pontificias de España informan a la Secretaría Internacional de Infancia Misionera de Roma del dinero disponible, y desde allí se va indicando qué proyectos van a ser financiados desde nuestro país. El dinero se envía a través de las nunciaturas, y cada proyecto cuenta con el aval de los obispos locales. Posteriormente, todos los proyectos deben remitir informes de la ejecución de los mismos.


Son ayudas como la que se envía a Madagascar. En la ciudad de Ambatondrazaka, la hermana Luciana Campoleoni y su comunidad de Pequeñas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús se desviven por ayudar a los niños de la zona. Se trata de proporcionar comidas y medicamentos. Las hermanas tienen un centro de salud, pero también pagan las tasas escolares, la comida y la ropa de los más desfavorecidos. Por eso, año tras año, Infancia Misionera no puede faltar a la citas con los cientos de niños que cuidan estas religiosas. “Quiero agradecer a Infancia Misionera de España por su ayuda”, dice la hermana Luciana. “Sobre todo en este año de epidemia, nos ha servido para apoyar a familias con grandes dificultades tanto en alimentación como en medicinas”.


La Iglesia promueve las actividades de Infancia Misionera en los colegios y en las catequesis de todos los países del mundo. Con ellas, se pretende educar a los niños en la fe y en la solidaridad misionera, y darles un papel activo en la misión de la Iglesia. No se trata de pedir donativos, se busca que la impronta misionera esté en sus vidas. Que aprendan a seguir a Jesús, a acoger a todos los niños que les rodean, sin diferenciar sexo, raza o religión, a ser sensibles a las injusticias que sufren niños en todo el mundo y a ayudarles con pequeños ahorros, oraciones y gestos.

jueves, 14 de enero de 2021

Material "Tú Eres Misión" 17 de enero, Jornada de la Infancia Misionera



 

Esta es una pequeña pero valiosa muestra de la labor que realizan las Obras Misionales Pontificias. Esta concretamente a través de la Obra de Infancia Misionera.

La ayuda destinada desde España ayudó a 354 proyectos en 30 países. Conoce más sobre:

·         La Obra de Infancia Misionera en: www.infanciamisionera.es

·         Los proyectos que sostiene en: www.omp.es/jornada-infancia-misionera-proyectos/

Con motivo de la celebración de la Jornada de Infancia Misionera este 17 de enero, se nos invita a la reflexión sobre esta realidad concreta de la misión, la infancia.

Puede ser que en tu parroquia o grupo eclesial, tal vez en tu familia o círculo cercano, o quizás en tu trabajo, te encuentres con espacios para la evangelización de niños y niñas. La participación de los jóvenes es vital en la misión de la Iglesia de Cristo de llevar el Evangelio a los más pequeños, independientemente de donde hayan nacido... ¿Cómo podría yo dar a conocer la realidad y labor de la Infancia Misionera? 

Pero, antes de “pasar a la acción”, ¿Qué te parece un momento de reflexión y oración?  Te dejamos algunas preguntas para ello:

-     ¿Dónde identifico la misión en mi realidad cuotidiana?

-     ¿Soy consciente y coherente con la necesidad de mi implicación en las Campañas misioneras como esta que vela por la infancia?

-     ¿Quién estuvo ahí para hablarme de Cristo y acompañarme en la fe (y en mi vida) cuando era yo pequeño?¿Cuándo más lo necesitaba?¿Soy o puedo ser yo hoy ese “misionero” para alguien?

-     ¿Tal vez he perdido la humildad y entusiasmo, tan características de la infancia, de sentirme instrumento del Señor?

Jesús, Tú que también fuiste niño como nosotros, te pido que me ayudes a reconocerte y servirte en mis hermanos más pequeños, para responder a la vocación misionera que por el bautismo me regalaste. Amén