• CAMPAÑA VALENCIA MISIONERA


    Los misioneros valencianos necesitan toda nuestra ayuda
  • FONDO DE EMERGENCIA COVID-19


    Ayuda a las misiones a afrontar la crisis del coronavirus.
  • GUÍA COMPARTIR LA MISIÓN


    Propuestas de voluntariado misionero
  • AYUDA A LAS MISIONES


    Colabora con los misioneros españoles

viernes, 29 de mayo de 2020

El Fondo OMP para la emergencia de Covid llega a sus destinos


A través del Fondo de Emergencia establecido por el Papa Francisco en las Obras Misionales Pontificias (OMP) para apoyar a las iglesias locales en los países de misión, ya se han enviado contribuciones a algunos países de Asia, África y América Latina.

En Pakistán, se ha otorgado un subsidio a todas las diócesis para la asistencia de las comunidades cristianas más pobres y vulnerables. De hecho, la mayoría de estas personas generalmente viven por debajo del umbral de la pobreza y, después del aislamiento durante el cual no han podido obtener el sustento mínimo, conseguir algo para comer es la necesidad más urgente y fundamental.

Dhaka, la capital de Bangladesh, tiene una alta concentración de población, incluidos numerosos inmigrantes que viajan a la ciudad en busca de trabajos domésticas diarios. Con el cierre declarado por el gobierno, la mayoría de estas personas se encuentran desempleadas e incapaces de satisfacer las necesidades básicas, en una situación dramática. La arquidiócesis ha hecho un llamamiento a todos los miembros de la comunidad y ha establecido un fondo para ayudar a las familias con la distribución de alimentos a través de las parroquias.

El Vicariato Apostólico de Puerto Gaitán, Colombia, también está experimentando una situación particularmente difícil después de la cuarentena ordenada por el gobierno, que se refleja de manera negativa en todos los ámbitos, dificultando la misión de la Iglesia, que no puede garantizar ni siquiera el sustento de los sacerdotes.

En Liberia, en la diócesis de Cape Palmas, los subsidios enviados servirán para garantizar el apoyo a los trabajadores pastorales, quienes después del encierro no pueden ganarse un salario para vivir. En la diócesis liberiana de Gbarnga, se han identificado dos necesidades pastorales urgentes como resultado de la crisis socioeconómica, a la que se destinarán los subsidios del Fondo: el apoyo de los párrocos y los catequistas y la creación de programas de radio que informen sobre el coronavirus a través de la radio diocesana.

En la diócesis de Francistown, en Botswana, un área de primera evangelización, la pandemia tiene serios efectos en las actividades pastorales de las comunidades católicas, la mayoría de las cuales no son autosuficientes. Por lo tanto, los subsidios enviados se utilizarán para garantizar el funcionamiento de la secretaría diocesana y las oficinas pastorales, así como para asegurar la actividad pastoral en 6 parroquias en áreas rurales.

En la diócesis de Umzimkulu, en Sudáfrica, la pandemia ha golpeado con dureza la vida de la población, la actividad pastoral y la situación económica de las parroquias y estructuras eclesiales, ubicadas principalmente en el área rural. Por lo tanto, el apoyo del Fondo ayudará a las parroquias y comunidades religiosas locales en sus necesidades básicas.

A través del Fondo de Emergencia Covid-19también se garantizará el apoyo a la comunidad de las Clarisas del monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe en Casablanca (archidiócesis de Rabat, Marruecos). Las cinco monjas Clarisas, de origen mexicano, se mantienen, con dificultad desde hace tiempo, gracias a la producción de hostias para las celebraciones eucarísticas y los productos alimenticios comercializados en la red de restaurantes. La cuarentena ha suspendido estas pequeñas iniciativas que garantizaban la autosuficiencia económica del monasterio. 

Agencia Fides

Los obispos de Nicaragua critican el «silencio del Estado y la desinformación sobre el avance de la epidemia»



La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) ha escrito un mensaje en el que carga contra el «silencio del Estado y la desinformación sobre el avance de la epidemia» del coronavirus en el país, que ha causado «temor» e «inseguridad» en la población, y en el que critica «la manipulación de la conciencia, coacción y oportunismo político en el manejo de la pandemia» por parte del Gobierno.

El comunicado de los obispos se une a la denuncia del expresidente de Costa Rica y ex secretario general de la Organización de Estados Americano (OEA), Miguel Ángel Rodríguez, que en una entrevista con Alfa y Omega que saldrá publicada en la edición en papel del próximo jueves, expresa su dolor al ver al Gobierno de Daniel Ortega promover manifestaciones políticas con la pandemia del COVID-19 en su máximo apogeo en América Latina.

«Me duele terriblemente la situación frente a esta epidemia que está viviendo Nicaragua, con un Gobierno que en medio de la pandemia se dedicó a promover que la gente se conglomerara en carnavales y manifestaciones», aseguró el líder político costarricense a este periódico.

Soluciones conjuntas

A pesar de la inactividad patente del Gobierno –hay que recordar que el presidente estuvo desaparecido públicamente durante 34 días y en su reaparición volvió a minimizar el impacto de la pandemia en Nicaragua-, los obispos le tienden la mano de alguna forma al Estado instándole a buscar soluciones conjuntas para evitar más sufrimiento.

«Exhortamos a los gobernantes y a todos los sectores del país a abrirse a las alianzas y consensos para buscar y encontrar alternativas y soluciones conjuntas que nos eviten una mayor catástrofe humana», piden los obispos a través del comunicado, que está firmado por el secretario general de la CEN y obispo de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata.

En este sentido, la CEN aprovecha el documento para expresar sus prioridades, no sin antes asegurar su «oración por todos los enfermos, fallecidos y familias afectadas por el virus» y expresar su alegría y agradecimiento por «el esfuerzo de los médicos y enfermeros de nuestro país», a los que animan «a seguir fieles a su vocación y misión».

La vida por encima de todo

Los jerarcas nicaragüenses piden en primer lugar proteger «la vida por encima de todo», principalmente «de la economía» y «de los intereses ideológicos y políticos». Esto implica, aseguran, «la urgencia de fortalecer la solidaridad ciudadana» y «que cada uno haga lo necesario y posible para preservar y proteger la vida de los otros».

Por otro lado, los obispos invitan a mantener la fe y la esperanza y a cuidar la vida de oración, que «nos dará paz y fuerza para convertir el estrés en la fuerza que necesitamos para resolver esta situación».

Por último, la Conferencia Episcopal de Nicaragua insta a todos los ciudadanos a seguir en el camino del amor una vez que concluya la pandemia y a «expresar ese amor en obras, en acciones de justicia social y laboral, en mayores inversiones para reforzar los sistemas de salud, en la construcción de una economía en la que prevalezca sobre todo el bien común de la humanidad».

[
Alfa y Omega]

jueves, 28 de mayo de 2020

Descarga la revista Gesto


Estimados amigos, debido a la situación actual, la distribución de la revista Gesto en colegios y parroquias no está garantizada por ello hemos habilitado la posibilidad de descarga directa, para poder seguir disfrutando con los más pequeños del contenido de la revista misionera. 

Ya está aquí el nuevo número de Gesto. Si aún no la has recibido descárgala aquí y comienza a disfrutar de sus páginas y de sus historias misioneras. Podrás reflexionar con tu familia sobre todo lo que estamos viviendo con el Covid, te divertirán y, sobre todo, te llenarán de esperanza. Y es que si algo sabemos los pequeños misioneros de Gesto es que con Dios ... ¡Todo va a salir bien! 

En la revista, hemos dado una vuelta por el mundo para saber cómo están viviendo los niños de otros países la pandemia del coronavirus. ¿Sabías que casi todos sus colegios también están cerrados? Millones de niños, como tú, se han tenido que quedar en casa. Hemos hablado con misioneros de Venezuela, México, China, Camerún, Uganda... para conocer como están viviendo la pandemia en esos países.

Disfruta también del vídeo de Play Gesto que te enseñará a modelar este bonito recuerdo de los días que hemos pasado "metidos en el arca", como Noé. Es muy fácil de hacer y será un símbolo con el que dar gracias a Dios por cuánto te ha cuidado. 

Además, en el mes de María, te traemos la vida de San Juan Bosco, un misionerísimo que contaba siempre con ella. ¿Sabíais que también él y los niños de su oratorio vivieron una gran epidemia?. Lee su historia y pinta la lámina para colorear.

¿Qué has aprendido tú en estos meses de quedarse en casa? Cuéntanos todo lo que has aprendido y lo que ha significado para ti este cambio en la vida; que cosas te han preocupado, por quien has rezado...

Nos hace mucha ilusión que nos escribas y puedes ganar un lote de libros y una gorra. Escribe tu respuesta a buzongesto@omp.es



miércoles, 27 de mayo de 2020

“El Covid-19 está mostrando la imagen de la Iglesia como familia de Dios", dice el Director Nacional de las OMP de Ghana

“El Covid-19 ha alentado a las familias a reunirse y rezar juntas, resaltando una imagen de la Iglesia como familia", explica a la Agencia Fides el p. Isaac Ebo-Blay, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias de Ghana (OMP).

“Haciéndolo así, la pandemia ha cambiado la percepción de la gente sobre la Iglesia, ya no solo como un edificio de adoración, sino también y sobre todo como una Iglesia de los bautizados que son el templo del Espíritu Santo: así es como se forma la iglesia doméstica".

El Director Nacional de las OMP también pone de manifiesto que la suspensión de las celebraciones debido a la pandemia "ha alentado a la Iglesia de Ghana a usar más las redes sociales para difundir el Evangelio a los fieles, que hasta ahora no eran muy utilizadas".

"La vida sacramental de los fieles, sin embargo, se ha visto seriamente afectada porque, aunque la Misa online y en la televisión continúan celebrándose y rezan para recibir la comunión espiritual, no es lo mismo que participar en la celebración comunitaria de la Eucaristía", subraya el p. Ebo-Blay. Además, “la vida pastoral se ha visto seriamente afectada. Las visitas a los hogares, hospitales, prisiones, etc. Se han interrumpido. Los ancianos y los enfermos no reciben la comunión”.

Los efectos de este período de bloqueo en las actividades eclesiales podrían conducir a "un aumento en la influencia de los grupos eclesiales, cuyos miembros laicos generalmente dedican mucho más tiempo que otros católicos al trabajo misionero y con más fervor evangélico" o al surgimiento de pequeñas comunidades de fe muy unidas dentro de las parroquias, que se reúnen regularmente en los hogares, en lugar de en grandes eventos parroquiales".

Desde un punto de vista económico, el Director Nacional de las OMP dice: “la pandemia ha puesto muy a prueba las contribuciones de la gente. Aunque algunos miembros realizan donaciones electrónicas o de forma digital, un porcentaje mayor de ellos no puede donar nada. Esto está afectando negativamente la misión de la Iglesia en Ghana".

En esta difícil situación, "la Iglesia en Ghana está tratando de mostrar toda su compasión y amor por las personas que viven en los barrios bajos de las ciudades y pueblos", dice el p. Ebo-Blay. Los jóvenes ayudan a distribuir alimentos a las personas. Sin embargo, en lo que se refiere a la misión, la Iglesia en Ghana debería prestar más atención a los pobres en la Iglesia y en la sociedad, cuyo número ha aumentado”. 

El Director de las OMP recuerda una importante iniciativa de caridad: "la arquidiócesis de Acra con su pastor el arzobispo John Bonaventure Kwofie, ha ofrecido alimentos y sistemas de protección personal (DPI) a los residentes del barrio pobre "La ciudad de Dios", que alberga a más de 150.000 habitantes, en su mayoría pobres y vulnerables".

"La recesión también podría provocar un nuevo impulso y una oportunidad para la evangelización, ya que las personas se ven muy probadas por la pandemia y tratan de dar un significado a todo esto” dice el p. Ebo-Blay.

Con respecto al fondo especial de emergencia de las OMP para las víctimas de coronavirus, el p. Ebo-Blay dice que "aunque la información sobre el Fondo de Emergencia ha sido recibida y difundida a las Obras e instituciones de la Iglesia, hasta ahora solo una Obra ha prometido realizar una donación. Todavía estamos esperando la respuesta de las otras Obras. Mientras tanto, algunas sociedades eclesiales han contribuido a los esfuerzos de la Conferencia de Obispos Católicos de Ghana para ayudar a las víctimas de coronavirus". 

Agencia Fides

martes, 26 de mayo de 2020

Covid 19: los agentes pastorales son un puente entre las personas necesitadas

La Iglesia Católica continúa su compromiso al acompañar, apoyar, proteger y coordinar los esfuerzos para garantizar el mínimo necesario que las comunidades necesitan en este período de pandemia. Así, la diócesis de Málaga-Soatá, de Santander (Colombia) informó sobre el intercambio con los más vulnerables.

Todo el grupo que trabaja en el liderazgo de la diócesis ha organizado iniciativas de caridad en la región, como asistencia alimentaria, acceso a la salud y búsqueda de alojamiento, que han aliviado particularmente la situación de la población vulnerable y migrante; Otra de sus contribuciones es la promoción de procesos integrales de desarrollo humano y capacitación, principalmente para la población rural, a fin de generar economías sostenibles, autosuficientes y de apoyo.

Respondiendo a las necesidades que surgen como resultado de la emergencia de salud que enfrenta el país debido a Covid-19, Mons. José Libardo Garcés Monsalve, los sacerdotes y párrocos de esta circunscripción, con el objetivo de "que ninguno pase hambre en la diócesis" han promovido campañas de aliento y esperanza, con el fin de promover la solidaridad y la generosidad a nivel diocesano y por parte de las parroquias. La colección de alimentos y otros bienes para las necesidades básicas ha sido muy positiva, gracias a la respuesta de la comunidad y especialmente de los comerciantes, que más contribuyen a esta causa.

En la nota enviada a Fides, el sacerdote Luis Alfonso Hernández, observa: "lo hacemos porque reconocemos que esta es la misión de la Iglesia, es nuestra misión, nuestra responsabilidad, porque entendemos que la caridad es el corazón del Evangelio y sin él no habría sentido o razón de ser, lo que hacemos es lo que somos ”.

Desde que comenzó la cuarentena, se han intensificado las acciones de sensibilización e intercambio, se han fortalecido las redes de comunicación para que la ayuda llegue a las personas que la necesitan, en particular los ancianos, los enfermos, las personas en prisión, Las familias más vulnerables, los migrantes, la población rural dispersa y los desempleados.

"Los agentes de pastoral, en especial los del trabajado social son un puente entre las personas que necesitan acceso a la ayuda alimentaria y nosotros la canalizamos", dice el sacerdote Hernández. Además, la diócesis administró, articuló y coordinó las acciones con organizaciones como el Banco de Alimentos, por ejemplo, con la de Bucaramanga, logró administrar 100 mercados que han sido de gran ayuda para la población vulnerable.

Agencia Fides

lunes, 25 de mayo de 2020

Mensaje del Santo Padre ante la cancelación en Roma de la Asamblea de OMP “La misión es obra del Espíritu Santo, y no consecuencia de nuestras reflexiones”

El Papa Francisco escribía el pasado jueves a las Obras Misionales Pontificias una larga y rica carta que es todo un programa de lo que debe ser este servicio a la misión de la Iglesia. “Este año había decidido participar en vuestra Asamblea general anual, el jueves 21 de mayo, fiesta de la Ascensión del Señor, pero se ha cancelado a causa de la pandemia que nos afecta a todos”, comienza el Santo Padre su carta. Y recuerda que el misterio de la Ascensión, en que se conmemora la despedida de Jesús de sus discípulos y de este mundo, “junto con la efusión del Espíritu en Pentecostés, imprime y confiere para siempre a la misión de la Iglesia su rasgo genético más íntimo: el de ser obra del Espíritu Santo y no consecuencia de nuestras reflexiones e intenciones”. Y por eso, recuerda, “si no se reconoce que la fe es un don de Dios, tampoco tendrían sentido las oraciones que la Iglesia le dirige. Y no se manifestaría a través de ellas ninguna sincera pasión por la felicidad y por la salvación de los demás y de aquellos que no reconocen a Cristo resucitado, aunque se dedique mucho tiempo a organizar la conversión del mundo al cristianismo”.
“Es el Espíritu el que suscita y anima la misión, le imprime connotaciones ‘genéticas’, matices y movimientos particulares que hacen del anuncio del Evangelio y de la confesión de la fe cristiana algo distinto a cualquier proselitismo político o cultural, psicológico o religioso”, y pasa el Papa Francisco a recordar los rasgos distintivos de la misión que él mismo apuntaba en la Exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Estos rasgos son el atractivo, propio del misterio de la redención que es “más atrayente que las seducciones basadas en el egoísmo, consecuencia del pecado”, la gratitud y gratuidad, porque “la predilección amorosa del Señor nos sorprende”; la humildad, porque “la verdad y la fe, la felicidad y la salvación no son una posesión nuestra”; el facilitar, no complicar, aminorando el paso, si es necesario, “para acompañar a quien se ha quedado al borde del camino”; y finalmente la cercanía en la vida “cotidiana”, porque el “anuncio de salvación de Jesús llega a las personas allí donde se encuentran y así como son en la vida de cada día”.
Tras estas “bases” desarrolladas por el Papa Francisco, él mismo se pregunta: “¿Hacia dónde conviene mirar de cara al presente y al futuro de las OMP?”. En la identidad de las Obras Misionales Pontificias se aprecian ciertos rasgos distintivos, muy en consonancia con los apuntados en la mención a la Evangelii Gaudium, “que con frecuencia se descuidan o se dan por supuestos”. Son estos rasgos precisamente los que pueden custodiar y hacer preciosa “la aportación de esta ‘red’ a la misión universal, a la que toda la Iglesia está llamada”.
Uno de estos rasgos es que las Obras Misionales “nacieron de forma espontánea del fervor misionero manifestado por la fe de los bautizados”, junto al hecho de que siempre avanzaron sobre dos vías “que van siempre paralelas y que, en su sencillez, han sido siempre familiares al corazón del Pueblo de Dios: la oración y la caridad, en la forma de limosna”. Surgidas del Pueblo de Dios, siempre “han sido reconocidas y valoradas por la Iglesia de Roma y por sus obispos”, adquiriendo la calificación de “Pontificias”. Y así, “con su propio itinerario y sin entrar en complicadas disputas teológicas, las OMP han desmentido los argumentos de aquellos que, también en los ambientes eclesiásticos, contraponen de modo inadecuado carismas e instituciones, leyendo siempre las relaciones entre ambas realidades a través de una engañosa ‘dialéctica de principios’”. Su surgimiento del Pueblo de Dios llevó a que las OMP, otro rasgo, se estructuraran como una red capilar, totalmente sujeta y, de hecho, ‘inmanente’ a las redes de las instituciones y realidades ya presentes en la vida eclesial, como las diócesis, las parroquias, las comunidades religiosas”. Esto las llevó a extenderse por todos los continentes dando lugar a “una pluralidad que puede proteger contra homogenizaciones ideológicas y unilateralismos culturales. En este sentido, también a través de las OMP se puede experimentar el misterio de la universalidad de la Iglesia.
“Todas las características hasta aquí descritas”, reconoce el Papa Francisco, “pueden ayudar a las Obras Misionales Pontificias a evitar las insidias y patologías que amenazan su camino y el de otras muchas instituciones eclesiales”. Entre ellas la autorreferencialidad, en la que se cae cuando las organizaciones dedican “sus fuerzas y su atención, sobre todo, a su propia promoción y a la celebración de sus propias iniciativas en clave publicitaria”. También están el ansia de mando, el elitismo, el aislamiento del pueblo o la abstracción, en la que se cae cuando “se toman los problemas y se seccionan en laboratorios intelectuales”. Otra insidia es el funcionalismo que garantiza la ilusión de “solucionar los problemas”, de “tener las cosas bajo control”.
Antes de dar “consejos para el camino” a las Obras Misionales, el Papa Francisco, les recuerda que “una Iglesia que tiene miedo a confiarse a la gracia de Cristo y que apuesta por la eficacia del sistema está ya muerta, aun cuando las estructuras y los programas en favor de clérigos y laicos ‘auto-afanados’ durasen todavía siglos”.
OMPRESS


viernes, 22 de mayo de 2020

Una misionera valenciana en la Amazonía pide ayuda ante la falta de medicamentos, comida y productos de higiene para combatir el COVID-19


 La misionera valenciana Eugenia Lloris, que trabaja en la triple frontera de Brasil, Perú y Bolivia, actualmente confinada en Iquitos (Perú) desde el inicio de la crisis sanitaria por el COVID-19, ha pedido ayuda ante la falta de comida, medicinas, hospitales equipados y productos de higiene para prevenir esta pandemia que avanza sin control en los pueblos indígenas.

Según Eugenia Lloris, perteneciente a la Fraternidad del Verbum Dei, que integra el equipo itinerante de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), la Amazonía se encuentra en una “situación de emergencia” y pide la colaboración de cuantos puedan ayudar en esta causa. “No pienses que lo que puedes donar es muy poco porque lo que a ti te parece poco para ellos puede ser enorme”, expresa.

“Aquí el COVID-19 está entrando en las comunidades y ya hay muchos pueblos que están infectados como los “cocama” o los “ticuna”” . Por ello, “tememos que esto, en la medida que vaya entrando más en la selva, se convierta en una situación insostenible, como lo fue en otras épocas de la historia a causa de otras epidemias que arrasaron pueblos indígenas enteros”, según afirma. Además, “el peligro que supone el COVID-19 se suma a la fiebre del dengue y a la epidemia de malaria”.

Al principio de la pandemia actual, “comenzamos haciendo cestas básicas de alimentos, pero ahora repartimos materiales de protección y medicamentos porque es la máxima urgencia”. El Vicariato de San José cuenta con un hospital, “que es el único centro de salud que atiende a 33 comunidades y tendría que tener 8 médicos, sin embargo, ahora sólo hay uno”. “Hemos comprado concentradores de oxígeno que son la alternativa a los cilindros de oxígeno porque éstos no podemos recargarlos” y mucha gente se hace sus propias mascarillas con tela y botellas de plástico.

Actualmente, la misionera valenciana permanece en Iquitos, a donde viajó junto a otros misioneros de la Amazonía peruana para asesorar a la Asamblea Pastoral del Vicariato pero “a causa de esta terrible crisis no hemos podido volver a nuestra zona habitual”. En Iquitos está colaborando con el Vicariato de San José del Amazonas, con el que la diócesis de Valencia mantiene un compromiso misionero. Al frente de este Vicariato figura como vicario apostólico monseñor Javier Travieso, que quedó infectado por COVID-19.

Para más información, la misionera valenciana pone a disposición el siguiente contacto con la Fraternidad del Verbum Dei: theamazonappeal@gmail.com

Precisamente, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) ha hecho público un comunicado en el que lanza una llamada a una “acción urgente y unificada para evitar una tragedia humanitaria y ambiental”.

Esta cuenca que integra a 9 países alrededor de río Amazonas y sus afluentes tiene 33 millones de habitantes, de los cuales alrededor de 3 millones son miembros de pueblos indígenas originarios. En este momento las cifras de la Panamazonía son “profundamente dramáticas, tenemos un recuento que a fecha del sábado 16 de mayo había cerca de 70.000 contagiados, según cifras oficiales y más de 4000 fallecidos” y la “preocupación va en aumento”.

AVAN

jueves, 21 de mayo de 2020

Las religiosas en Africa en tiempo de Covid-19: cerca de quienes sufren


“En muchos países se han cerrado las iglesias y se han prohibido todas las formas de reunión social, depende de nosotras las religiosas – por carisma cercanas a los niños, las mujeres, los pobres, las partes más vulnerables de la población -, encontrar nuevas formas de hacernos aún más cercanas a todos ellos, ahora que estar cerca se ha vuelto muy complicado". Este es el sincero llamamiento que lanza la hermana Helen Bandiho, Secretaria General de ACWECA, el organismo regional que reúne a las mujeres consagradas de los estados de habla inglesa del África central y oriental (10 países en total: Eritrea, Etiopía, Kenia, Malawi, Sudán del Sur, Sudán, Tanzania, Uganda, Zambia y, como miembro asociado, Zimbabwe). A través de una carta, recibida en la Agencia Fides, la religiosa pide a las religiosas de África que recurran a sus carismas y reconsideren nuevas formas de permanecer cerca de los sectores más marginados de la sociedad ahora que el Covid-19 los ha dejado aún más expuestos.

“Las principales fuentes de educación - señala -, están actualmente cerradas y de alguna manera somos nosotras quienes debemos proporcionar información y conocimiento. Hay muchas personas que no han entendido completamente la magnitud del fenómeno o que no saben o no pueden defenderse, es importante llegar a ellas e informarles. La carta que escribí a finales de abril está destinada a ser un interrogante para todos los involucrados en el campo: ¿qué hacemos como religiosas para mostrar la cercanía de Dios a aquellos que han perdido la esperanza por todo lo que está sucediendo? ¿Cómo actuamos para aquellos que no pueden asistir a los servicios religiosos y necesitan mantenerse en contacto con la Palabra de Dios? Y, ¿qué estamos haciendo ya en nuestras congregaciones para que nuestros carismas sean actuales en medio de la pandemia? Creo que como mujeres religiosas podemos tener mucha influencia y es de gran ayuda estimular la reflexión de todas las órdenes. Yo he lanzado este llamamiento y ahora esperamos respuestas y sugerencias de nuestras hermanas de religión”.

La Hermana Bandiho, quien recientemente recibió el cargo de Secretaria General, ha querido entrar en contacto de inmediato con las congregaciones y pedirles que sean protagonistas de nuevas formas de acción: “Considero muy útil planificar y compartir nuevas formas de intervención que nos permitan estar cerca de los más pobres en esta nueva y dramática situación. En este momento vemos una nueva pobreza que se suma a la antigua, muchas personas luchan por comprender cómo comportarse para evitar el contagio o simplemente no les llega la información. Muchos otros han perdido el trabajo que ya era precario y, como resultado, son aún más fácilmente presas de explotadores sin escrúpulos y terminan aceptando cualquier tipo de empleo, incluso sin la más mínima seguridad. Como mujeres de la Iglesia, en pleno cumplimiento de las normas y prestando mucha atención a protegernos, debemos reinventar nuestro enfoque para estar cerca de estas nuevas necesidades" 


Agencia Fides