viernes, 5 de abril de 2013

El “milagro” del aumento de las vocaciones religiosas en la India… y de sus misioneros


Más de 2.000 jóvenes indios han cursado su año de noviciado durante el 2011-2012. Son las nuevas vocaciones de las congregaciones religiosas que, en la India, por su número y su calidad constituyen un verdadero milagro. Son chichas y chicos jóvenes que quieren consagrarse a Dios de por vida. A cada uno de ellos, la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol - una de la cuatro Obras Misionales cuyo objetivo es ayudar a las vocaciones en países de misión – ha destinado 285 dólares, para ayudarles en su formación este año.
La mayor parte de su educación y manutención corre a cargo de su nueva familia, la congregación u orden religiosa donde ingresan, pero el total del dinero enviado por la Obra de San Pedro Apóstol alcanza la respetable suma de 657.210 dólares.
El año de noviciado es muy importante. Prepara a estos jóvenes para su consagración a Dios a través de la profesión religiosa, el momento en que emiten los votos de pobreza, castidad y obediencia. También les hace adquirir el carácter propio de cada congregación que da esa variedad en la unidad a la Iglesia católica.

Las estadísticas de otros países, sobre todo en Occidente, apuntan a un claro declive de la vida religiosa. En la India año tras año se han mantenido estas cifras. El año pasado las novicias y novicios fueron 2.297. De este número, 1.463 son novicias, de las que 27 pertenecen a congregaciones de vida contemplativa. Los novicios son 834. Este gran número de vocaciones a la vida religiosa ha permitido que la Iglesia india se convierta en misionera. Los misioneros indios están presentes en 166 países del mundo. Cerca de 7.000 religiosas, casi 2.000 sacerdotes religiosos, un cuarto de millar de sacerdotes diocesanos y casi 200 religiosos hermanos ejercen su labor fuera de las fronteras de la India, convirtiendo a este país en uno de los que más misioneros envían, al mismo nivel que países como España o Italia.
Las congregaciones religiosas indias que envían misioneros son más de 200 que, además, aportan a la Iglesia india una gran experiencia de universalidad gracias a los misioneros que vuelven de países como Madagascar, Tanzania o Perú. De la tierra donde está enterrado San Francisco Javier parten cada año decenas de religiosas y religiosos que, como él, piensan que merece la pena entregar la vida en el seguimiento de Cristo.OMPRESS-LA INDIA.